En el marco de la semana previa a la fiesta de la Virgen de la Merced, el próximo 24 de septiembre en Saladillo, el Padre Néstor Pucheta destacó el significado de esta celebración religiosa en el contexto de la sociedad actual y planteó la necesidad de recuperar valores esenciales.
“Esta modernidad de la cual nos sentimos todos inmersos nos hace ver también mucho deterioro en cuanto a nuestras relaciones humanas”, señaló al referirse a una realidad marcada, según su mirada, por la individualidad, el materialismo y una creciente desconexión entre las personas.
En ese contexto, sostuvo que existe “una necesidad de volver a lo esencial” y mencionó entre esos aspectos a la fe, la familia, el perdón y la comunión, además de la importancia de “volver a ser comunidad”.
El sacerdote también vinculó el avance del individualismo con situaciones de tristeza, melancolía y depresión, particularmente entre los jóvenes. “Nos aterra un poco estos sentimientos de orfandad y al mismo tiempo que llevan a tantas personas a la tristeza, a la melancolía, a la depresión”, expresó.

Pucheta planteó además que la sociedad se ha concentrado en brindar herramientas para afrontar la vida, pero no necesariamente en transmitir el valor de la propia vida. “Nos hemos preocupado y ocupado mucho en darles a los jóvenes herramientas para la vida y no les hemos hecho valorar la vida”, afirmó.
Frente a esta realidad, ubicó a la fe como uno de los caminos para recuperar ese sentido, a partir del amor a Dios, la dimensión comunitaria y la convicción de que “el Señor está con nosotros siempre”. También destacó el papel de la Virgen María como figura que anima a buscar nuevos caminos y a recuperar “ese gusto por las cosas propias de la vida”.




