Con apenas 12 años, el futbolista monteboyense Ciro Sánchez comenzó una nueva etapa en su carrera al incorporarse oficialmente a las divisiones inferiores de Talleres de Córdoba. El jugador, categoría 2014 y formado en el Club Atlético San Martín, vivirá desde esta semana en la pensión del club cordobés, donde continuará su desarrollo deportivo sin descuidar su formación académica.
El camino hasta llegar a Talleres fue largo y estuvo marcado por numerosas pruebas en distintos clubes del país. Según relató su madre, Verónica Tochetto en el noticiero de Vivencias, Ciro fue observado por instituciones como River, Lanús, Instituto y el propio Talleres, donde ya había sido evaluado cuando era más pequeño. Sin embargo, el gran obstáculo siempre fue el mismo: su edad y la falta de cupos en las pensiones.

“Lo querían, pero era muy chico y no había lugar para alojarlo”, explicó. Incluso recordó que Lanús y Estudiantes de La Plata mostraron interés por incorporarlo, aunque la distancia hacía imposible afrontar los viajes permanentes que requería la situación. “Ir todos los fines de semana a Buenos Aires era imposible para nosotros”, señaló.

La oportunidad definitiva llegó cuando alcanzó la edad necesaria para ingresar a la pensión de Talleres. Tras una nueva observación por parte de los coordinadores del club, recibió la noticia que tanto esperaba. “Lo quiero en pensión, tengo un cupo”, fue la respuesta que terminó abriéndole las puertas de la institución cordobesa.
Ciro contó que afrontó numerosas pruebas antes de ser incorporado y que rápidamente notó las diferencias entre el fútbol de la Liga Bellvillense y el de una cantera de Primera División. “Es más competitivo, más fuerte y se nota mucho en lo físico”, expresó.

Habitualmente se desempeña como enganche o delantero en San Martín, aunque en Talleres fue probado principalmente como volante central y también como volante por derecha. Si bien aseguró que se sintió cómodo en esas funciones, reconoció que su posición preferida sigue siendo la de centrodelantero.

Sobre las exigencias futbolísticas, explicó que los entrenadores hacen hincapié en la velocidad de decisión y la simpleza del juego. “Te piden jugar simple, a dos toques o menos, para que el juego sea más fluido“, contó.
Además, destacó que el rendimiento escolar será tan importante como el deportivo. “Primero me tiene que ir bien en la escuela para poder jugar”, afirmóel adolescente que tiene como referentes futbolísticos a Ezequiel Bustos, Paulo Dybala y su papá.

Su madre detalló que la vida en la pensión estará organizada en torno a la formación integral de los jóvenes futbolistas. Por las mañanas asistirán al colegio; por la tarde entrenarán diariamente; luego compartirán la merienda y tendrán clases obligatorias de apoyo escolar antes de la cena y el descanso.

Con la ilusión de llegar algún día al fútbol profesional y el sueño de jugar en Europa, Ciro inicia una etapa que representa uno de los desafíos más importantes de su corta carrera. Detrás de este logro aparecen años de esfuerzo, incontables pruebas, el acompañamiento permanente de su familia y la formación recibida en el Club Atlético San Martín, donde comenzó a construir un sueño.




