Matienzo y San Martín protagonizaron un emotivo clásico en el Héctor Serra, que terminó igualado 2 a 2. Un partido con muy buenos goles y dos equipos que tuvieron como premisa permanente buscar el arco rival.
El encuentro comenzó con intensidad y fue San Martín quien logró golpear primero. A los 14 minutos del primer tiempo, Emiliano Blanco se hizo cargo de un tiro libre y sacó un potente remate al palo de la barrera que, pese a la reacción del arquero Colombo, terminó ingresando para establecer el 1 a 0.
Matienzo reaccionó rápidamente y fue en busca de la igualdad. La consiguió a los 21 minutos, cuando Arce recibió a unos 30 metros del arco defendido por Bustamante y sacó un remate seco, preciso, que se clavó en el ángulo para poner el partido 1 a 1.
El clásico mantuvo su intensidad y, a los 34 minutos, llegó una nueva ventaja para San Martín. El árbitro sancionó mano de Markievich, quien había ido abajo a disputar la pelota ante la llegada de Alcaráz. El “Mono” Blanco tomó la responsabilidad y convirtió desde el punto penal para colocar el 2 a 1 con el que finalizó la primera etapa.
En el segundo tiempo, la igualdad llegó a los 24 minutos. Tras un lateral largo, Albornóz apareció dentro del área y, de media vuelta, conectó el envío para vencer a Bustamante y establecer el 2 a 2.
A partir de allí, el partido quedó abierto. Los dos equipos tuvieron posibilidades y buenas jugadas que pudieron haber inclinado definitivamente el resultado.
Fue empate en un clásico intenso y emotivo, con mucho fútbol, buenas intenciones y una búsqueda permanente del arco rival. Los cuatro goles fueron el reflejo de un encuentro que tuvo ritmo.
En cuanto a los rendimientos individuales, en San Martín sobresalieron Emiliano Blanco y Alcaraz, mientras que en Matienzo se destacó particularmente el trabajo de Albornoz y Arce, además de otras actuaciones importantes que dejó este clásico de Monte Buey.




