A poco de cumplirse el plazo para reclamar el premio, continúa la incertidumbre en Monte Buey por el apostador que resultó ganador en el sorteo del Quini 6 del pasado domingo 29 de marzo, en la modalidad “Siempre Sale”, con un monto cercano a los 378 millones de pesos.
El ticket ganador fue vendido en la agencia de Javier Nuccio, pero hasta este martes 7 de abril (a tan solo tres días de que venza el plazo para cobrar) no hay rastros del afortunado o afortunada.
“Acá nadie vino a preguntar nada”, expresó el titular de la agencia, reflejando la inquietud que atraviesa tanto a él como a la comunidad. Si bien no descarta que el premio haya sido cobrado en otras ciudades como Bell Ville, Villa María o Córdoba, lo cierto es que hasta el momento no tienen ninguna confirmación oficial.

Otro de los interrogantes gira en torno al cobro del premio que le corresponde a la agencia por haber vendido el cartón ganador. Según indicó Nuccio, hasta el momento tampoco han recibido ese dinero, lo que incrementa las dudas sobre si el premio fue efectivamente reclamado. “No sabemos si ya cobró o si esperarán que se cumpla el plazo de vencimiento para pagar. La agencia todavía no recibió nada”, explicó.

La situación genera sorpresa en una localidad donde, como él mismo señala, es habitual conocer a quienes juegan regularmente. “Por ser un pueblo uno medianamente conoce a sus apostadores. Los días que más se juega son los sábados y uno va preguntando, pero nadie dice nada”, comentó, agregando que el Quini 6 es el que más se juega, seguido por el Loto y otros. “El 80 a 90 % de los que juegan son de Monte Buey, pero nadie preguntó nada” dijo Nuccio en referencia a todo lo que hay que tener para cobrar el premio (ticket, dni, cuenta bancaria, etc).

Incluso, relató que durante el fin de semana consultó a varios clientes habituales y todos negaron ser los ganadores. “Ninguno dijo nada. No sé si por mantener el silencio, que están en todo su derecho, o si realmente no son”, agregó.
El paso de los días no hizo más que aumentar la incertidumbre. A esto se suma la posibilidad de que el ganador no haya advertido el premio o incluso haya extraviado el ticket. “Ojalá no haya tirado el ticket o no lo haya perdido”, expresó con preocupación.





