Alumnos del Instituto Técnico Agrario Industrial (ITAI) de Monte Buey desarrollaron Huella Verde, una aplicación gratuita que permite calcular el balance de carbono en lotes agrícolas a partir de datos vinculados con los cultivos, el uso de fertilizantes, el consumo de combustible y las prácticas de manejo del suelo.

La herramienta fue presentada por sus creadores, Stéfano Musso y Lucas Córdoba, durante la Jornada de Valor Agregado, donde explicaron cómo funciona y cuál es su aporte para la actividad agropecuaria.

El proyecto surgió en el marco de la Copa Climática 2026, organizada por Eco House, un concurso en el que participaron alrededor de 400 colegios de Latinoamérica. El ITAI obtuvo el primer y el segundo puesto con dos iniciativas ambientales. Mientras que Justo Gorini y Jeremías Fabbiani alcanzaron el primer lugar con una propuesta de microbosques nativos para forestar sectores urbanos, Musso y Córdoba consiguieron el segundo puesto con el desarrollo de Huella Verde.

La iniciativa fue impulsada por la profesora Isidora Pardo y contó con el aporte de los conocimientos de ambos estudiantes en áreas complementarias. Musso se orientó al desarrollo tecnológico y al uso de inteligencia artificial, mientras que Córdoba trabajó sobre los aspectos agronómicos del proyecto. Parte del proceso se desarrolló durante las pasantías, donde Stéfano recibió las bases para desarrollar una aplicación web junto a Gastón Giosué y Lucas todos los conocimientos agronómicos cursando las prácticas en la empresa Tekros.



Cómo funciona Huella Verde
La aplicación permite estimar las emisiones de gases de efecto invernadero generadas durante la actividad agrícola y contrastarlas con el carbono que puede capturar el suelo a través de los cultivos.
Para utilizarla, el productor debe ingresar información sobre la superficie del lote, el cultivo sembrado, su rendimiento, los fertilizantes utilizados, el consumo de combustible durante las labores agrícolas y otras variables. También puede indicar las prácticas de manejo implementadas, como la siembra directa, la quema de rastrojos o el uso de cultivos de cobertura.

La carga de la superficie puede realizarse de manera sencilla, ya sea ingresando las hectáreas o delimitando el lote sobre un mapa satelital incorporado a la aplicación.

Con esos datos, la herramienta realiza un cálculo que permite obtener un balance entre las emisiones generadas y el carbono capturado. Según explicaron sus desarrolladores, el resultado permite identificar si el sistema productivo captura más carbono del que emite o si, por el contrario, sus emisiones superan la captura.


Tecnología y conciencia ambiental
Uno de los objetivos centrales de Huella Verde es acercar esta información a los productores agropecuarios y contribuir a una mayor conciencia sobre el impacto ambiental de las decisiones productivas.

En ciertos países, empresas que demuestran una huella verde sólida acceden a mejores condiciones de financiamiento (como bonos verdes o créditos sustentables) y a incentivos fiscales o subsidios gubernamentales. También logran reputación de marca, nuevos mercados en un mundo donde consumidores priorizan productos de bajo impacto ambiental. Una marca con propósito ambiental certificado puede justificar precios competitivos y capturar segmentos de mercado premium.




