Después de siete años de compartir entrenamientos, competencias, viajes y una innumerable cantidad de momentos, Silvio Trillini decidió ponerle punto final a la campaña deportiva de Lolita, la yegua que lo acompañó durante gran parte de su trayectoria en la actividad del trote.
Lolita, dejó las pistas luego de disputar 93 carreras y conseguir 17 victorias, además de alcanzar la primera categoría. Ahora regresó al Haras Albión, el lugar donde nació, para iniciar una nueva etapa como madre.


“Decidimos darle el descanso que se merecía. No tenía ningún inconveniente importante, pero en la última carrera había quedado un poquito contracturada y priorizamos a ella por sobre nuestros intereses. Ya había cumplido su ciclo deportivo y no tenía sentido hacerle perder un año como madre”, explicó Silvio.
La decisión fue consensuada con su hermano Pablo y su sobrino Felipe. Hace aproximadamente un mes Lolita regresó al Haras Albión, donde probablemente sea servida antes de fin de año y, si todo marcha bien, el próximo año pueda estar con su primera cría.La historia entre Silvio y Lolita comenzó en 2018. La fueron a buscar cuando tenía apenas ocho meses y permaneció junto a ellos durante siete años y tres meses.

El vínculo comenzó mucho antes de las carreras. Lolita fue criada, amansada y preparada junto a los integrantes del stud, convirtiéndose con el paso del tiempo en un animal muy querido por todos.
La fuimos amansando y después debutamos en Arteaga. En esa carrera salió cuarta y fue precoz, porque en la cuarta carrera que corrimos ya ganó”, recordó Silvio.
Desde el punto de vista deportivo, Silvio reconoce que Lolita cumplió uno de los grandes sueños de cualquier persona que participa en el trote: llegar a primera categoría.
“Todo trotero sueña con tener un caballo de primera y ella llegó. No fue de la primera fuerte, pero llegó a primera categoría”, señaló.




