El doctor Osvaldo Grappa confirmó que dejará la Dirección Médica del Hospital Italiano de Monte Buey, cargo que desempeñó durante los últimos cinco años. La renuncia ya fue presentada y aceptada por el Consejo de Administración, aunque continuará en funciones hasta el 31 de agosto. A partir del 1 de septiembre dejará formalmente la conducción del área.
Grappa explicó que la decisión responde exclusivamente a cuestiones personales y a la creciente carga laboral que implica sostener simultáneamente la dirección médica y la actividad asistencial.
“Después de cinco años de estar en la Dirección Médica hay una sobresaturación. Voy a dar un paso al costado. Debido a la dificultad para conseguir médicos en la región, preferí seguir cubriendo la parte asistencial y las guardias. Tenía que optar entre la dirección o la medicina, y entendí que hoy el mayor aporte que puedo hacer al hospital es continuar atendiendo pacientes”, expresó.
El profesional señaló que la Dirección Médica demanda una dedicación permanente, no solo en lo relacionado con la organización interna del hospital, sino también en la atención de las necesidades del personal, la resolución de conflictos y el acompañamiento a los pacientes y sus familias.
“La dirección implica estar atento a todos los trabajadores, anticiparse a los problemas, atender reclamos y garantizar que quienes llegan al hospital reciban la mejor atención posible”, sostuvo.

Un balance positivo de la gestión
Al hacer un repaso de su paso por la Dirección Médica, Grappa manifestó sentirse plenamente satisfecho por el trabajo realizado y destacó el respaldo permanente recibido por parte del Consejo de Administración, sus colegas y la comunidad.
Recordó que fue convocado durante la pandemia para dirigir la terapia intensiva y que, posteriormente, en 2021, asumió la Dirección Médica.
Durante estos cinco años, enumeró importantes avances concretados por la institución, entre ellos la incorporación de camas eléctricas, la implementación de dos médicos de guardia permanentes —convirtiéndose en el único hospital privado de la región con esa modalidad—, la instalación de un sistema de monitoreo central en terapia intensiva y la adquisición de equipamiento de alta complejidad como un nuevo tomógrafo, autoclave para esterilización, endoscopio, ecógrafo, servicio de bioimpedancia y ortopantomógrafo.
Además, destacó reconocimientos institucionales obtenidos por el hospital, como la distinción de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) como mejor centro formador del interior del país y el reconocimiento del defensor de la tercera edad, Eugenio Semino, por la calidad de atención brindada a los afiliados de PAMI.

Los desafíos que vienen
Aunque deja la Dirección Médica, Grappa señaló que el Hospital Italiano todavía tiene importantes proyectos en marcha. Entre ellos mencionó la pronta puesta en funcionamiento de un servicio de médicos a domicilio, la incorporación de más profesionales —especialmente pediatras y médicos intensivistas— y objetivos de mayor envergadura como la creación de un servicio de hemodiálisis y el desarrollo del área de hemodinamia.
“El hospital ha crecido muchísimo y hoy es un verdadero centro de referencia para toda la región. Hay un Consejo de Administración comprometido y una comunidad que siempre acompaña. Eso permite pensar en seguir creciendo”, afirmó.
Finalmente, el médico aseguró que se retira del cargo con la tranquilidad del deber cumplido.
“Para mí fue una experiencia muy linda. Después de casi 30 años trabajando en el Hospital Italiano de Monte Buey, poder haber culminado esta etapa como director médico es el corolario de toda una carrera dentro de esta institución”, concluyó




