Hace 30 años, Martín Morelli dejó Monte Buey con un objetivo claro: vivir de la música. Hoy, ese camino lo encuentra al frente de una banda militar consolidada en Río Gallegos, tras una extensa trayectoria marcada por la formación, la perseverancia y la pasión por su oficio.

El vínculo de Morelli con la música comenzó desde muy chico, heredando el legado familiar y dando sus primeros pasos como integrante de la banda municipal de su localidad, donde se formó como ejecutor de instrumentos. Durante su adolescencia amplió su experiencia en otros proyectos musicales, entre ellos la recordada banda Deschave, que dejó huella en la escena local y regional.

Al finalizar sus estudios secundarios, decidió trasladarse a Córdoba para profundizar su formación y profesionalizar su carrera. Allí encontró en la Fuerza Aérea Argentina el espacio ideal para unir disciplina, vocación y música. Ingresó a la institución, comenzó a capacitarse e integró sus bandas, iniciando un recorrido que lo llevaría luego a Buenos Aires, donde permaneció durante 25 años, formándose en bandas y orquestas, ascendiendo en distintos grados hasta alcanzar el rol de director. Entre sus últimos destinos se destacó la dirección de la banda de Morón, en la provincia de Buenos Aires.

Río Gallegos, su destino actual
A fines de 2021 llegó un nuevo desafío: el traslado a Río Gallegos para crear desde cero la banda de la Fuerza Aérea en la base aérea de esa ciudad. Morelli aceptó la propuesta y recordó los comienzos como una etapa compleja pero apasionante. “Éramos muy pocos. No podía dirigir con batuta, así que me ponía al frente, marcaba y tocaba un instrumento junto con el resto”, relató. Con el paso del tiempo, el proyecto creció y hoy la banda cuenta con 33 músicos, todos profesionales y con un fuerte sentido de grupo.

Uno de los principales desafíos fue la formación de nuevos ejecutores, ya que para integrar una banda militar no solo se requiere capacidad musical, sino también formación militar, un proceso exigente y prolongado. En ese contexto, Morelli destacó la importancia de orientar correctamente a quienes desean ingresar. “Formar un músico lleva muchísimo tiempo”, explicó, y recordó incluso haber dado clases gratuitas en su propia casa para acompañar procesos de aprendizaje. En muchos casos, resultó más sencillo formar musicalmente a jóvenes con experiencia previa como soldados voluntarios, que ya conocían la vida militar.

En cuanto a la vida en el sur del país, Morelli describió un contexto exigente desde lo climático y económico. Río Gallegos se caracteriza por un clima hostil, con inviernos muy fríos y vientos constantes. Durante el último invierno se registraron temperaturas de hasta 22 grados bajo cero, lo que incluso afecta a los instrumentos: pistones congelados, resortes que se quiebran y trombones imposibles de mover. Aun así, destacó que quienes viven desde hace años en la zona aseguran que las condiciones han mejorado con el tiempo.

En lo económico, señaló que el costo de vida es más alto que en otras regiones del país, aunque ya no en la magnitud de décadas anteriores. Mientras algunos productos son más caros por las distancias, otros como el combustible y la energía resultan más accesibles, un factor clave en una ciudad donde la calefacción es indispensable.

En la entrevista realizada por Vivencias Televisión en el programa Entretenidos, Morelli señaló que la música le dió muchas satisfacciones sobre todo ligadas a lo emotivo que no se pueden medir materialmente o desde lo económico.

Hoy vive cómodamente en Río Gallegos junto a su esposa e hija de 16 años. Su otro hijo se quedó estudiando en Buenos Aires.

Con tres décadas dedicadas a la música y una carrera construida paso a paso, Martín Morelli representa el ejemplo de un artista que supo transformar su vocación en proyecto de vida, llevando su talento desde Monte Buey hasta uno de los puntos más australes de la Argentina.






