Hay oficios que se aprenden con los años, a fuerza de trabajo, dedicación y experiencia. Y hay personas que, además de aprenderlos, sienten la necesidad de transmitirlos para que ese conocimiento no se pierda. Ese es el caso de José López, un hombre ligado durante toda su vida a la panadería, que desde hace algunos años decidió abrir las puertas de su propio espacio de trabajo para enseñar, de manera absolutamente gratuita, los secretos de un oficio al que dedicó gran parte de su vida.
Durante los últimos tres meses y medio, José volvió a ponerse al frente de una capacitación que acaba de finalizar, acompañando a un grupo de mujeres que aprendieron las recetas, técnicas y formas de trabajo que él fue incorporando a lo largo de su trayectoria.



Se trata del séptimo curso que lleva adelante, una propuesta que ya permitió que alrededor de 65 personas pasaran por sus clases y aprendieran, sin costo alguno, diferentes elaboraciones vinculadas con la panadería y la gastronomía.

El próximo año comenzará una segunda etapa, con contenidos más profesionales y orientados fundamentalmente a la pastelería y a la elaboración de productos dulces.
“Vamos a comenzar con algo más profesional. Vamos a trabajar con individuales, variedad de masas finas, armado de postres, muffins, brownies, magdalenas, tiramisú y merengues. Viene más que nada lo dulce”, anticipa.




