En el marco del acto conmemorativo del 2 de abril, el Ballet Suyay, dirigido por la profesora Gabriela Blanch, presentó un conmovedor cuadro artístico titulado Malvinas, Madres del Dolor.
Retrató la angustia, la incertidumbre y el miedo de las madres de los soldados que fueron a combatir en la Guerra de Malvinas, reflejando la espera angustiosa de noticias y el regreso de sus hijos.
Lo que hizo aún más especial esta puesta en escena fue la conexión de sus intérpretes con la historia. No se trató solo de una representación basada en relatos ajenos, sino de una vivencia compartida por quienes, en su vida, fueron testigos del conflicto y de su impacto en la comunidad.
Una cuidadosa selección de vestuario, música y fragmentos de voces de los dictadores que condujeron al país a la guerra fueron parte del cuadro.
La emoción se reflejó en los rostros de los presentes, especialmente en el momento final, cuando las bailarinas colocaron un poncho como símbolo de abrigo y reconocimiento a los héroes de Malvinas, Norberto Filippi y Víctor Ventura. También entregaron uno de estos ponchos, que llevaban grabadas las Islas Malvinas en uno de sus laterales, a la esposa de Javier Faliva y a un familiar directo de Rito Gauna, excombatiente que ya no está entre nosotros.
El ballet recibió un cálido y prolongado aplauso por su interpretación, logrando transmitir un mensaje profundo a través del arte.
En esta ocasión, la memoria y el homenaje se hicieron cuerpo en la danza, reafirmando el compromiso de mantener viva la historia de Malvinas en el corazón de la comunidad.