El Instituto General José María Paz de Monte Buey obtuvo el primer premio del Coopathón Educativo, un concurso nacional en el que participaron 182 escuelas de 21 provincias argentinas, gracias al proyecto ambiental “Eco Huellas, pisos que inspiran”.
La iniciativa nació dentro de la cooperativa escolar de la institución y tiene como objetivo darle un nuevo uso a materiales plásticos que podrían convertirse en residuos, promoviendo entre los estudiantes y las familias prácticas de separación, reutilización y reciclaje.

El proyecto comenzó a tomar forma el año pasado, cuando durante Ciudad Paz se realizó una campaña de intercambio de tapitas por plantines. Originalmente, la propuesta contemplaba la realización de un mural, pero los estudiantes detectaron una necesidad concreta dentro de la escuela: un sector del segundo piso no contaba con baldosas.



Así surgió la idea de transformar ese espacio mediante baldosas elaboradas con tapitas plásticas. Los alumnos comenzaron a recolectarlas entre las familias, clubes e instituciones de la comunidad, para luego limpiarlas, clasificarlas por colores y tamaños y comenzar a diseñar las futuras piezas.

Cada baldosa tendrá una dimensión de 10 por 10 centímetros y permitirá utilizar aproximadamente 100 tapitas. Para completar el piso proyectado todavía necesitan producir 572 baldosas, lo que representa unas 41.000 tapitas.

La docente de segundo año, Fabiana Bernardi, quien coordinó el proyecto, destacó que se trata de una propuesta articuladora que involucra a toda la institución, desde el nivel inicial hasta el nivel secundario.

El proyecto fue presentado en distintas instancias del concurso. Primero se realizó una presentación escrita y posteriormente los estudiantes debieron elaborar un video con la propuesta mejorada, luego de participar de cuatro encuentros de capacitación y contar con el acompañamiento de una mentora, Silvina Bedino. Finalmente, durante la jornada de premiación, el Instituto General José María Paz fue anunciado como ganador entre los 182 proyectos participantes.

El premio consiste en 3 millones de pesos en tecnología, que serán destinados a las necesidades que determine la institución. Desde la organización se comunicarán con la escuela para definir los elementos que recibirán.
Pero el desafío de Eco Huellas recién comienza. Para poder concretar el piso, la comunidad educativa necesita reunir miles de tapitas, por lo que desde la institución invitan a toda la comunidad de Monte Buey a colaborar. Hay contenedores disponibles en la escuela para depositar tapitas de gaseosas y agua mineral, preferentemente limpias.
Además, el proyecto tendrá una segunda etapa: la escuela estableció contacto con una cooperativa de Buenos Aires que trabaja con plástico reciclado para producir macetas a partir de tapitas, que posteriormente serán comercializadas.




