Los cuestionamientos al nivel de los arbitrajes en el fútbol infantil de la Liga Bellvillense volvieron a instalar el debate sobre el desempeño de los jueces y las posibles medidas para mejorar su tarea. Frente a esta situación, el presidente del Departamento de Fútbol Infantil, Osvaldo Bruschi, expuso su postura y reconoció que se trata de una problemática que excede a un club en particular
“Tenemos una problemática con los árbitros”, sostuvo Bruschi, quien remarcó que los jueces son personas que tienen otras actividades laborales y que, en muchos casos, encuentran en el arbitraje un ingreso complementario para afrontar los gastos familiares.
Sin embargo, consideró que las dificultades no se resolverán únicamente con capacitación o sanciones. En ese sentido, señaló que las reacciones ante los errores arbitrales, especialmente de entrenadores y coordinadores, pueden generar situaciones que terminan complicando el desarrollo de los partidos.
“Por ahí, no tanto los papás, sino los profes, ya se alteran por un error arbitral y ahí se empieza a complicar todo. Obviamente, al árbitro quizás se le va el partido de las manos, como a cualquiera”, explicó.
También describió las extensas jornadas que deben afrontar los árbitros, con traslados, partidos durante buena parte del día y la obligación de presentar informes en la Liga. A esto sumó las condiciones climáticas y una remuneración que, según consideró, resulta insuficiente en relación con el tiempo y las responsabilidades que demanda la actividad (no llegaría a 95.000 una jornada de sábado de 10 o 12 hs. por arbitro)
“Uno de los tramos más enfáticos de la entrevista estuvo relacionado con la conducta de los adultos que acompañan el fútbol infantil. Bruschi pidió revisar las actitudes dentro y fuera de la cancha y sostuvo que la responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre los árbitros.
“Si no empezamos a corregir desde casa, después no nos quejemos si la jornada pasa los límites”, advirtió.
El dirigente reconoció que comprende los cuestionamientos planteados por Ariel Paoloni, pero insistió en que las críticas deben estar acompañadas de propuestas concretas y de un compromiso compartido para encontrar soluciones.
Asimismo, defendió la tarea de los árbitros que trabajan en la Liga y pidió evitar las generalizaciones, al considerar que existen buenos jueces en la región y que la procedencia de un árbitro no garantiza, por sí sola, un mejor desempeño.
“Justificar o salir a criticar es dar vueltas. Tenés que llevarme un proyecto, ayudame y entre todos le vamos a encontrar una solución, por lo menos vamos a tener las intenciones”, sostuvo.
Finalmente, el presidente del Departamento de Fútbol Infantil destacó que mejorar el arbitraje y garantizar la seguridad en las jornadas requiere el compromiso de todos los sectores involucrados.




