Tres de cada diez monteboyenses vive con ansiedad moderada o alta


El estudio poblacional de salud que se desarrolla en Monte Buey comenzó a presentar sus primeras devoluciones. Tras completar una encuesta a 800 personas mayores de 18 años, se dieron a conocer los resultados correspondientes al capítulo de salud mental y ansiedad, a través de un taller interactivo encabezado por la licenciada en Psicología Ana Lía Retamar, integrante del equipo de investigación de la Universidad Nacional de Córdoba.


Uno de los principales datos relevados indica que tres de cada diez personas encuestadas presentan niveles moderados o altos de ansiedad. La proporción, según explicó Retamar, se encuentra por encima de los registros observados a nivel nacional.


Los niveles más elevados de ansiedad aparecen con mayor frecuencia en mujeres que en varones, mientras que la actividad física se presentó como un importante factor protector, ya que quienes realizan algún tipo de ejercicio registraron, en general, menores niveles de ansiedad.


Otro dato que llamó la atención del equipo fue una asociación geográfica: las personas que viven en sectores próximos a silos o zonas de circulación de maquinaria vinculada a la producción mostraron mayores niveles de ansiedad. La profesional aclaró que se trata de una relación que deberá continuar estudiándose para determinar qué factores pueden estar interviniendo.

El peligro de la ansiedad crónica


“Una cosa es una ansiedad más o menos manejable y otra cosa es vivir permanentemente en situación de ansiedad”, explicó.


La ansiedad crónica puede asociarse con fatiga, aislamiento, dificultades para concentrarse y dormir, palpitaciones, problemas gastrointestinales y alteraciones cardiovasculares e inmunológicas. Además, las personas que registraron mayores niveles de ansiedad en el estudio tendieron a calificar su propia salud como regular o mala.


“La ansiedad nos habla de que algo no está bien, entonces miremos de qué se trata para poder ahí focalizar y hacer algo como comunidad”, sostuvo.


El estudio continuará con la devolución de resultados correspondientes a las distintas dimensiones analizadas sobre las condiciones de salud, vida, trabajo y ambiente de la población de Monte Buey.

Esta fue la primera presentación de resultados. Habrá otra en octubre, con factores de riesgo y protección frente a enfermedades crónicas no transmisibles, y en noviembre, con condiciones ambientales. 

Paralelamente, a fines de septiembre comenzará una segunda etapa con 100 personas, centrada en enfermedad renal, análisis de sangre, saliva y orina, y un nuevo relevamiento de patrones alimentarios cotidianos. 

Otras noticias que pueden interesarte

Las mas leidas de la semana