La apertura de importaciones y su impacto sobre la industria nacional volvió a instalarse en el centro del debate durante Agroactiva. En ese contexto, el gerente general de Industrias Comofra, Rubén Champrone, planteó la necesidad de encontrar un equilibrio entre la competencia internacional y la protección de los sectores productivos que generan valor agregado en el país.

“El mundo está abierto, pero el problema es la forma en que lo abrís y hacia dónde lo abrís”, sostuvo el empresario al analizar el escenario actual. Según explicó, Argentina cuenta con desarrollos tecnológicos e industriales que requieren cierto grado de resguardo para evitar que pierdan competitividad frente a productos provenientes del exterior.

En particular, señaló que las agropartes constituyen uno de los segmentos que deberían ser observados con atención. “Tenemos un gran desarrollo de agropartes en nuestro país que hay que cuidar un poco”, afirmó.
Champrone consideró que la competencia es necesaria y que obliga a las empresas a mejorar permanentemente, aunque advirtió sobre los riesgos de una apertura excesiva. “Llega un momento en que empezás a entregar el mercado. Entonces la cuestión lógica es ser cada día más competitivo, pero hay que analizar en detrimento de qué“, reflexionó.

El directivo también remarcó que la importación de maquinaria implica desafíos que van mucho más allá de la compra inicial. En ese sentido, indicó que la provisión de repuestos, la asistencia técnica y el respaldo comercial son aspectos fundamentales para garantizar la continuidad operativa de los equipos.
Por último, planteó que sectores como el agro, la minería y la energía pueden generar un importante ingreso de divisas para el país, aunque consideró clave que ese crecimiento también alcance al comercio, la construcción y la industria manufacturera.
“Hay que tener un poquito de criterio celeste y blanco para cuidar el desarrollo”, concluyó.




