La comunidad de Testigos de Jehová de Monte Buey cuenta con un nuevo Salón del Reino en calle Echeverría, luego de que el edificio anterior, que había sido inaugurado hace 25 años, fuera demolido para dar paso a una construcción totalmente nueva, más segura, funcional y adaptada a las necesidades actuales.

La obra se concretó en aproximadamente dos meses y fue realizada íntegramente por voluntarios pertenecientes a la organización religiosa, sin costos de mano de obra. Así lo explicó Javier Guerra, vocero de Testigos de Jehová

Trabajo voluntario y capacitación
En la obra participaron entre 50 y 60 voluntarios locales, además de un grupo de 18 personas encargadas de dirigir los trabajos. También colaboraron integrantes de otras congregaciones del país.

Cada voluntario aportó sus conocimientos y experiencia en distintos oficios. Quienes no contaban con formación específica recibieron capacitación en el uso de herramientas y normas de seguridad.

“Todo es voluntario. La mano de obra tiene costo cero. Es el mismo sistema que utilizamos en todo el mundo para construir nuestros centros educativos y de traducción”, explicó Guerra.

Donaciones voluntarias
El financiamiento de la obra provino exclusivamente de aportes voluntarios de los propios Testigos de Jehová. Guerra remarcó que la organización no utiliza sistemas de diezmo ni colectas obligatorias, sólo “donaciones voluntarias que se utilizan para construcciones, labores de socorro y para sostener la obra educativa”.
Actualmente, el sitio oficial de los Testigos de Jehová, jw.org, ofrece material gratuito en más de 1.100 idiomas.

Presencia en Argentina
En la Argentina, los Testigos de Jehová suman aproximadamente 156.000 miembros, de los cuales unos 17.500 residen en la provincia de Córdoba. En todo el país utilizan cerca de 1.500 edificios destinados a sus reuniones y actividades educativas.

Un espacio sencillo y funcional
El nuevo Salón del Reino de Monte Buey presenta un diseño sobrio, moderno y funcional, pensado para favorecer la concentración en la enseñanza bíblica. El interior cuenta con buena iluminación, equipamiento audiovisual y sistema híbrido, que permite participar de las reuniones tanto de manera presencial como virtual.
Destacaron que tanto las reuniones como los cursos bíblicos están abiertos a toda la comunidad, sin importar las creencias de cada persona y sin ningún costo.





