La tensión en Medio Oriente continúa marcando la vida cotidiana de millones de personas. Entre ellas se encuentra María Victoria Cervigni, hija del Coronel monteboyense Claudio Cervigni que cumplió misión como agregado militar en Israel años atrás. En ese momento fue con toda su familia y al finalizar el trabajo Victoria decidió quedarse para continuar sus estudios universitarios.



Hoy “Mavi” cursa el segundo año de una maestría universitaria y vive junto a su pareja en una ciudad ubicada a unos 8 o 10 kilómetros de Tel Aviv. Desde allí describió en primera persona cómo se viven los días atravesados por amenazas de ataques, alarmas constantes y el funcionamiento del sistema de defensa antimisiles ante los ataques de Irán y países aliados. Su relato permite comprender cómo la guerra se inserta en la vida cotidiana de la población.
La suspensión de actividades y los cambios constantes
Al inicio de la escalada militar (28 febrero), el gobierno israelí dispuso la suspensión de múltiples actividades.
“Enseguida sacaron un comunicado de que toda esa semana no iba a haber clases, no iba a haber negocios, nada. Solo trabajo esencial, como medio pandemia, se decía”, explicó, aunque con el paso de los días, algunas restricciones comenzaron a flexibilizarse.
“Después mandaron otro mensaje avisando que se podía volver a trabajar los que les parecía cómodo. Fue también dependiendo de la situación de cada uno. Si te queda cerca el trabajo y no tenés que estar mucho tiempo en el auto podés volver a trabaja; lentamente, algunas actividades retomaron su ritmo” contó.

“Abrieron los negocios, abrieron de vuelta los gimnasios y esas cosas. Entonces más o menos se volvió a la normalidad, pero clases nada, universidad tampoco”, agregó.
Una vida cotidiana que continúa
A pesar del conflicto, la vida diaria continúa con cierta normalidad, siempre bajo estrictas medidas de prevención.
“Esta semana se volvió a entrenar, yo estoy jugando vóley. Nos juntamos y vamos sabiendo que estamos en este lugar y que tenemos un lugar seguro”, relató.
La joven explicó que la población intenta mantener cierta rutina para evitar el encierro permanente.
“Porque si no también estar encerrado dentro de la casa no está bueno. La gente sale a pasear a los perros, busca a sus amigos, se toma un cafecito”, dijo.
Sin embargo, la precaución es constante.
“Siempre con las precauciones. Los restaurantes que han abierto suben historias diciendo dónde está el refugio, como para que la gente sepa que puede ir y que es seguro”, explicó.
Y resumió el espíritu con el que se atraviesa el conflicto: “La gente no se arriesga, pero tampoco se deja de vivir”.

Cómo funcionan las alarmas y los refugios
Uno de los pilares del sistema de seguridad israelí es el complejo sistema de alertas que advierte sobre la llegada de misiles: “Cuando hay lanzamientos desde Irán primero te llega una alarma al teléfono que dice que se detectó un lanzamiento de misiles y que estés cerca de un refugio”, explicó.
“Después suena otra sirena, que es la oficial, que suena en la calle y en el teléfono. Esa te avisa que tenés que entrar al refugio”.
El procedimiento continúa hasta que el peligro pasa: “Estás dentro del refugio hasta que te llega otra notificación que dice que ya es seguro salir”, detalló, recordando el primer día de ataques:
“Ese sábado fue terrible. Era un ir y venir constante. Salíamos, pasaban quince minutos y volvía la alerta que decía que tenías que estar cerca del refugio”, contó. Una dinámica que se repitió durante todo el día.
“Era todo el tiempo ida y vuelta, ida y vuelta. Bajábamos la escalera y teníamos que volver a subir”.
En algunos momentos incluso debieron permanecer largo tiempo dentro del refugio. “Ese sábado tuvimos unas dos horas seguidas dentro del refugio”, recordó.

Los refugios y la preparación personal
El edificio donde vive no cuenta con refugio propio, por lo que utilizan uno público cercano.
“Tenemos un refugio público afuera porque es un edificio viejo y no tiene uno propio; es un lugar con muchas sillas y la gente que no tiene refugio va ahí. Hay personas que ponen colchones porque les cuesta moverse rápido”.
“Yo siempre tengo mi bolsito armado con una botella de agua y voy así porque ahí es donde pasamos la noche; Lo tengo como si me fuera de viaje, con el pasaporte por las dudas”.

La defensa antimisiles y la “cúpula de hierro”
Israel cuenta con uno de los sistemas de defensa aérea más avanzados del mundo.
“Cada vez que suena la alarma real es porque hay algo que está llegando. La cúpula de hierro lo intercepta o lo deja caer en un campo abierto o en el mar”, explicó.
Aun así, la recomendación es permanecer en refugio por los restos que puedan caer.
“Muchas veces lo que pasa es que caen restos rectos, entonces las personas sí o sí tienen que quedarse dentro porque si salís podés tener la mala suerte de que caiga algo”.
La joven señaló que la eficacia del sistema es muy alta.
“Tiene una efectividad muy alta, más del 90 por ciento”, indicó.
Esa confianza explica en gran parte la calma relativa con la que la población enfrenta el conflicto.

Misiles de Irán y ataques desde el Líbano
La distancia desde donde se lanzan los misiles determina el tiempo de reacción.
“Cuando los misiles vienen de Irán, que está más lejos, Israel tiene la capacidad de avisar hasta diez minutos antes”, pero cuando vienen desde el Líbano o desde Gaza suena una sola alarma y por ahí tenés un minuto, un minuto y medio o treinta segundos para entrar al refugio”, relató.

Las bombas racimo y la evolución de los ataques
“Ahora Irán está usando bombas racimo, que es como un solo misil que después se esparce”, detalló explicando que a una altura determinada ese misil se abre y esparce hasta 80 micro bombas que caen en distintos lugares de una misma zona .
Si bien la ciudad en la que vive María Victoria no recibió impactos, los ataques continúan ocurriendo diariamente, con un incremento notable en la cantidad los últimos días, desde el lunes 9 al miércoles 11 de marzo.

La mirada de la sociedad israelí
Consultada sobre cómo percibe la población la ofensiva militar contra Irán, Cervigni señaló que existe un amplio consenso.
“La mayoría de las cosas que yo escucho es que esto tenía que pasar porque Irán es una amenaza que crece todos los días para Israel”, afirmó.
Según explicó, el principal argumento es el apoyo que ese país brinda a grupos armados en la región.
“Irán financia a grupos terroristas que están cerca, como Hezbollah o Hamas, que siempre que pueden hacen ataques”.
Por eso, señaló, muchos consideran que la ofensiva responde a una lógica de seguridad a largo plazo.
“Mucha gente piensa que es necesario para el futuro, para el largo plazo”.

El testimonio de la joven vinculada a Monte Buey permite observar una dimensión menos visible de los conflictos armados: la vida cotidiana de quienes conviven con la guerra. Entre alarmas, refugios y sistemas de defensa, la población intenta continuar con su rutina, adaptándose a una realidad donde la incertidumbre forma parte de cada día.




