Desde el 24 de febrero, la Municipalidad de Monte Buey pondrá en marcha un nuevo esquema de circulación, tránsito y movilidad urbana, que contempla la implementación de sentido único en ocho calles de la planta urbana: cuatro en el sector norte y cuatro en el sector sur, todas con orientación de este a oeste.

Horacio Botta Bernaus, especialista en accidentología vial y asesor del municipio en materia de seguridad vial, brindó charlas para explicar los alcances de la medida, su fundamentación técnica y el modo en que se instrumentará durante un período de prueba. Asistieron empresas e instituciones a las que se solicitó colaboración para informar y recordar a empleados y usuarios los cambios en los recorridos cotidianos.

Período de adaptación y control
El nuevo esquema tendrá inicialmente un período de adaptación de dos semanas, durante el cual se evaluará su funcionamiento. No obstante, el especialista indicó que el plazo podrá extenderse si fuera necesario, de acuerdo con la evolución de la medida.
Durante este tiempo, el personal municipal afectado a Tránsito tendrá un rol activo, con presencia permanente en las zonas donde se producen los cambios, acompañando el proceso y asistiendo a los vecinos hasta que la nueva dinámica se vuelva habitual.

Cómo actuar ante un ingreso equivocado
Ante la posibilidad de que algún conductor ingrese por costumbre a una calle que ahora tendrá sentido único, Botta Bernaus recomendó no realizar maniobras riesgosas. En esos casos, se solicita encender las balizas, continuar muy despacio y lo más cerca posible del cordón, avanzar hasta la siguiente intersección y reordenar allí el trayecto. La indicación apunta a evitar giros en “U” o retrocesos en contramano.

Señalización y calles que no cambian
El esquema contará con señalización específica, especialmente en los accesos a la localidad, pensada para quienes ingresan desde fuera de Monte Buey. También se indicará la velocidad sugerida de 20 km/h y se utilizarán conos para desalentar ingresos en contramano.
Las calles que cambian de sentido estarán identificadas con cartelería diferenciada, con fondo verde y flecha blanca, para reforzar visualmente que se trata de una modificación respecto de la señalización tradicional.
Las arterias que no forman parte del nuevo esquema mantendrán su circulación habitual. En ese sentido, se confirmó que Mitre y Maipú, linderas al veredón, continuarán siendo de doble mano, ya que cumplen una función clave de conectividad y permiten absorber desvíos o corregir recorridos sin generar perjuicios excesivos.

El objetivo: reducir el riesgo vial
El objetivo central de la medida es la reducción de los puntos de conflicto. En una intersección con calles de doble sentido pueden generarse hasta 32 cruces de trayectorias, mientras que con sentido único ese número se reduce a 8, lo que implica una mejora en términos de seguridad vial.

Botta Bernaus aclaró que el cambio no resuelve por sí solo toda la problemática del tránsito, pero sí representa un primer paso indispensable. Si bien algunos vecinos deberán recorrer una cuadra más en determinados trayectos, remarcó que el beneficio colectivo en seguridad justifica el esfuerzo de adaptación.





