En un emotivo encuentro cargado de fe y agradecimiento, Carlos Cremasco cumplió la promesa asumida luego de la cabalgata que unió a las vírgenes de la Merced, de Luján y Santa Lucía.
Frente al acceso al campo de la familia, construyó una gruta en la que quedaron emplazadas las tres imágenes que formaron parte de esta Cabalgata..
El padre Néstor Pucheta, tuvo a su cargo la bendición del lugar.

Estuvieron presentes quienes participaron de la cabalgata, además de familiares y amigos, que acompañaron este gesto de devoción y agradecimiento.







